En un mundo donde pareciera que se premia el egoísmo, la ciencia puede aportar un poco de esperanza, al manifestar que la cooperación puede surgir y en última instancia prevalecer.

Retomando una simulación por computadora, se consigue demostrar que la cooperación puede ser predominante sobre el egoísmo, relatan los sociólogos Dirk Helbing y Yu Wenjian del Instituto Federal Suizo de Tecnología publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Helbing especializado en simulaciones complejas de comportamiento de multitudes, que abarcan desde aficionados en un estadio de fútbol hasta personas atoradas en el tráfico, ha recreado distintos modelos, que parten del dilema básico, mejor conocido como dilema del prisionero, basado en que si el comportamiento cooperativo proporciona la más alta recompensa, en cambio el egoísmo es más seguro y sensato al realizar una acción ¿cómo puede entonces surgir y prevalecer la cooperación?

La clave que sugiere la simulación, parece estar en la movilidad y en la imitación. Cuando las personas son libres de elegir a sus colaboradores y lo suficientemente inteligentes como para imitar su éxito, la cooperación surge. En cada interacción de la simulación, sólo una de cada 20 unidades abogo por el egoísmo obteniendo malos resultados.

"Después de un largo tiempo, habrá dos, tres o cuatro personas en el mismo barrio que comienzan a cooperar, sólo por casualidad", dice Helbing. "Es una feliz coincidencia y una vez que hay un grupo lo suficientemente grande, los cooperadores lo harán bastante bien. Al mismo tiempo los desertores empezaran a copiar el comportamiento de las agrupaciones de cooperación. Y la cooperación pueden persistir y propagarse".

En muchos sentidos, el dilema del prisionero es para los teóricos de simulación de juegos lo que son las moscas de la fruta a los biólogos: un sistema simple en el que los principios básicos pueden ser descubiertos, examinadas y se espera puedan extrapolarse a las personas. Es sólo un modelo, un poco de movilidad e imitación que no arreglara por arte de magia los problemas de la humanidad. Pero podría ser importante.

"El mero hecho de pasar de un lugar a otro podría haber sido una condición previa importante para la aparición y propagación de la cooperación en la evolución cultural humana", dice Helbing.

También puede haber una lección en la simulación de Helbing cambiando los puntos de color rojo y azul por ciudades del futuro, donde las poblaciones migratorias a menudo son atrapadas en los barrios de inmigrantes y se les niegan las oportunidades sociales.

"Nos enfrentamos a una gran cantidad de migración en todo el mundo, y se espera a una escala aún mayor en las próximas décadas", dijo. "De acuerdo con la experiencia, se necesita una o dos generaciones para los recién llegados y sus familias para integrarse plenamente. Eso es mucho tiempo. Tenemos que tener más eficiente la integración".

§ WIRED | PNAS